miércoles, 31 de octubre de 2012

EL TORNILLO


EL TORNILLO
Algunas veces es un error juzgar el valor de una actividad simplemente por el tiempo que toma realizarla...

Un buen ejemplo es el caso del ingeniero que fue llamado a arreglar Una computadora muy grande y extremadamente compleja... una computadora que valía 12 millones de dólares.

Sentado frente a la pantalla, oprimió unas cuantas teclas, asintió con la cabeza, murmuró algo para sí mismo y apagó el aparato.

Procedió a sacar un pequeño destornillador de su bolsillo y dio vuelta y media a un minúsculo tornillo.

Entonces encendió de nuevo la computadora y comprobó que estaba trabajando perfectamente.

El presidente de la compañía se mostró encantado y se ofreció a pagar la cuenta en el acto.

-"¿Cuánto le debo? "-preguntó.
- "Son mil dólares, si me hace el favor."

- "¿Mil dólares? ¿Mil dólares por unos momentos de trabajo? ¿Mil dólares por apretar un simple tornillito?

-¡Ya sé que mi computadora cuesta 12 millones de dólares, pero mil dólares es una cantidad disparatada!

- La pagaré sólo si me manda una factura perfectamente detallada que la justifique."

- El ingeniero asintió con la cabeza y se fue.
- A la mañana siguiente, el presidente recibió la factura, la leyó con cuidado, sacudió la cabeza procedió a pagarla en el acto, sin chistar. La factura decía:

Detalle de servicios prestados

•Apretar un tornillo........... .... .... .... .... ... 1 dólar
•Saber qué tornillo apretar.............. ..... 999 dólares

IMBORRABLES CICATRICES






Cicatrices


Había una vez un niño que tenía muy mal carácter. Un día su padre le dio una bolsa con varios clavos y le dijo que cada vez que perdiera la calma debía clavar un clavo en la puerta de atrás de la casa.
El primer día el niño clavó 37 clavos en la puerta...pero poco a poco fue calmándose porque descubrió que era mucho más fácil controlar su carácter que clavar los clavos en la puerta. Finalmente llegó el día en el que el muchacho no perdió la calma para nada y se lo dijo a su padre, entonces el padre le sugirió que por cada día que controlara su carácter debía sacar un clavo de la puerta. Los días pasaron y el joven pudo finalmente decirle a su padre que ya había sacado todos los clavos de la puerta...entonces el papá llevó de la mano a su hijo a la parte trasera de la puerta.
-Mira hijo, has hecho bien, pero fíjate en todos los agujeros que quedaron en la puerta.
Ya la puerta nunca será la misma de antes.
-En el trato con las demás personas, cuando decimos o hacemos cosas con enojo, dejamos una cicatriz como este agujero en la puerta. Es como clavarle un cuchillo a alguien, aunque lo vuelvas a sacar la herida ya quedó hecha.
Los amigos son verdaderos tesoros a quienes hay que valorar. Ellos te sonríen y te animan a mejorar. Te escuchan, comparten una palabra de aliento y siempre tienen su corazón abierto para recibirte.
Es así que este cuento nos enseña la importancia de saber cuidar a quienes queremos y nos rodean y si cometemos una falta debemos buscar la forma de pedir "perdón" para que esa amistad no se pierda.
¡¡¡La amistad entre las personas es un valor que hay que saber cultivar!!!

LOS HIJOS DE LA VIDA


LOS HIJOS DE LA VIDA

Y una mujer que llevaba un niño contra su pecho le preguntó a un maestro:
-Háblanos de los hijos.
Y el respondió
- Vuestros hijos no son vuestros hijos.
Son los hijos y las hijas de los anhelos que la vida tiene de sí misma.
Vienen a través de vosotros, mas no de vosotros y aunque vivan con vosotros, no os pertenecen.
Podéis darles vuestro amor, mas no vuestros pensamientos, pues ellos tienen sus propios pensamientos. Podéis albergar sus cuerpos mas no sus almas.
Porque sus almas moran en la casa del mañana, que ni aun en sueños os es dado visitar.
 Podéis esforzaros por ser como ellos, mas no intentéis hacerlos como vosotros.
Porque la vida no marcha hacia atrás, ni se detiene en el ayer.
 Vosotros sois el arco por medio del cual vuestros hijos son disparados como flechas vivas.
 El arquero ve el blanco sobre el camino del infinito, y os dobla con toda su fuerza a fin de que sus flechas vayan veloces y lejos.
Que el hecho pues de estar doblados en manos del arquero sea para vuestra dicha, por que así como él ama la flecha que dispara, ama también el arco que permanece firme; por eso vosotros tuvisteis la oportunidad de vivir vuestra vida y la libertad de amar y hacer tu vida.
 Deja que tus hijos vuelen solos del nido cuando llegue la hora y no los reclames para que vuelvan, ellos te querrán por siempre y tendrán también su nido del cual algún día ellos solos quedaran, pero fue su nido y su vida, déjalos libres, ámalos con libertad, no apagues el fuego de su hogar, vive y deja vivir y ellos siempre te querrán.

miércoles, 24 de octubre de 2012

AMAR A TU PAREJA


Amar a  tu pareja


Amar a tu pareja es atreverte a expresarle el cariño espontáneamente a través de tu mirada, de tus gestos y sonrisas; de la caricia firme y delicada, de un abrazo vigoroso, con la pasión de tus besos, con palabras francas y sencillas; es hacerle saber y sentir cuánto la valoras por ser quien es, cuánto aprecias sus riquezas interiores, aún aquellas que ella misma desconoce; es ver su potencial latente y colaborar para que florezca la semilla que se encuentra dormida en su interior; es hacerla sentir que su desarrollo personal te importa honestamente, que puede contar contigo; es permitirle descubrir sus capacidades creativas y alentar su posibilidad de dar todo el fruto de su capacidad; es develar ante sus ojos el tesoro que lleva dentro y cooperar de mutuo acuerdo para hacer de esta vida una experiencia más rica y más llena de sentido.

Amar a tu pareja es también atreverte a establecer tus propios límites y mantenerlos firmemente; es respetarte a ti mismo y no permitir que el otro transgreda aquello que consideras tus derechos personales; es tener tanta confianza en ti mismo y en el otro, que sin temor a que la relación se perjudique, te sientas en libertad de expresarle tu enojo, sin ofender al ser querido, y puedas manifestar lo que te molesta e incomoda, sin discutir, sin gritarlo, sin intentar herirlo o lastimarlo. Es reconocer y respetar sus limitaciones y verlo con aprecio sin idealizarlo; es compartir y disfrutar de los acuerdos y aceptar los desacuerdos…

Y si llegase un día en el que evidentemente los caminos divergieran sin remedio, amar es ser capaz de despedirte en paz y en armonía, de tal manera que ambos se recuerden con gratitud por los tesoros compartidos.

Amar a tu pareja es ir más allá de su individualidad como persona; es percibirlo y valorarlo como una muestra de la humanidad entera, como una expresión humilde del Hombre, como una manifestación humilde y palpable de esa esencia trascendente e intangible llamada “ser humano”, de la cuál tú formas parte; es reconocer, a través de él, el milagro indescriptible de la naturaleza humana, que es tu propia naturaleza, con toda su grandeza y sus limitaciones; apreciar tanto sus facetas luminosas y radiantes de la humanidad, como sus lados oscuros y sombríos; amar a tu pareja, en realidad, es amar al ser humano en su totalidad; es amar la auténtica naturaleza humana, tal como es, y por tanto, amar a tu pareja es amarte a ti mismo y sentirte orgulloso de ser una nota en la sinfonía de este mundo, aunque sea la más humilde de todas las notas musicales.

DEVUÉLVEME MIS MANITOS


DEVUÉLVEME MIS MANITOS

Una familia se había comprado un auto nuevo, cero km, hermoso por donde se le mirara: el tapizado era un encanto, el color, el diseño... todo. . .  Realmente era una belleza…
El padre amaba ese auto, todo el esfuerzo de su trabajo estaba depositado ahí en ese carro.
Un día salieron a pasear el Señor con su esposa y su pequeño hijo de tan sólo 3 años.
Pasaron por una gasolinera, y luego pararon frente a una tienda para comprar algún refrigerio. Bajaron los señores y el niño se quedó en el auto.
El pequeño encontró un marcador y como es de suponer, empezó a rallar todo el asiento.  Él estaba feliz y entretenido haciendo dibujitos en la tapicería del carro.
Y así pasaban los minutos, Él seguía pintando y pintando con gran entusiasmo y amor, ya que los niños hacen todas sus cosas única e inocentemente en esa condición.
Al subirse los padres al carro y ver la atrocidad que había hecho su hijo, le empezaron a pegar y golpearon sus manitos hasta que se cansaron.
El papá le dijo reprimiéndolo:
Ya sabes que los marcadores son únicamente para dibujar en los papeles que nosotros te demos…    A ver si aprendes la lección...!!!    Me entendiste bien?...
Pegándole una y otra vez, y sacando toda su furia, sin darse cuenta lo golpeó hasta con el llavero y las llaves del carro…
Al llegar a su casa notaron que el niño estaba en mal estado y decidieron llevarlo al hospital…
Después de varias horas, sale el médico y les dice:
Señores… Las cosas se complicaron y tenemos que amputarle las manitos a su hijo... Si no lo hacemos ahora corremos el riesgo de una gangrena en los brazos.
No podían creer lo que estaban oyendo.
Santo Dios… Era imposible de creer lo que el médico les había anunciado...
Cuando el niño salió de cuidados intensivos, los médicos notificaron a sus padres que ya podían entrar a verlo.
El padre entró a la habitación arrepentido y envuelto en lágrimas...
Y El niño al verlo le dijo:
¡Hola papi!...  ya aprendí la lección, sabes...
Yo no lo vuelvo a hacer…   Te juro que Yo no lo vuelvo a hacer nunca más...
Papi Perdóname…   Pero por favor, devuélveme mis manitos! . . .  

lunes, 15 de octubre de 2012

"EL DÍA QUE ME VOLVÍ INVISIBLE"


En esta casa no hay calendarios, y en mi memoria los recuerdos están hechos una maraña de confusiones… Me acuerdo de aquellos calendarios grandes, unos primores ilustrados con imágenes de los santos que colgábamos al lado del tocador. Pero, ya no hay nada de eso, todas las cosas antiguas han ido desapareciendo, y yo,… yo también me fui borrando sin que nadie se diera cuenta.
Primero me cambiaron de alcoba porque la familia creció. Después me pasaron a otra más pequeña aún, acompañada de mis biznietas. Ahora ocupo el desván, el que está en el patio de atrás. Prometieron cambiarle el vidrio roto de la ventana, pero se les olvidó, y todas las noches por allí se cuela un airecito helado que aumenta mis dolores reumáticos.
Desde hace mucho tiempo tenía intenciones de escribir, pero me pasaba semanas buscando un lápiz, y cuando al fin lo encontraba, yo misma volvía a olvidar dónde la había puesto. A mis años, las cosas se pierden fácilmente.
La otra tarde caí en la cuenta de que también mi voz ha desaparecido. Cuando les hablo a mis nietos o a mis hijos, no me contestan. Pero no me oyen, no me miran, no me responden.  Entonces, llena de tristeza, me retiro a mi cuarto antes de terminar de tomar la taza de café. Lo hago así de ponto, para que comprendan que estoy enojada, para que se den cuenta de que me han ofendido y vengan a buscarme y me pidan perdón. Pero nadie viene…
El otro día les dije que cuando muriera entonces sí que me iban a extrañar… y, el nieto más pequeñito dijo: “¿Ay abuela… y todavía estás viva?”. Les cayó tan en gracia que no paraban de reír. Tres días estuve llorando en mi cuarto, hasta que una mañana entró uno de los muchachos a sacar unas llantas viejas y ni siquiera me dio los buenos días… Fue entonces cuando me convencí de que soy invisible. Me paro en medio de la sala, para ver si aunque sea estorbo, pero mi hija sigue barriendo sin tocarme. Los niños corren a mí alrededor, de un lado al otro, sin tropezar conmigo.
Cuando mi yerno se enfermó, tuve la oportunidad de serle útil: le llevé un té especial que yo misma preparé. Se lo puse en la mesita y me senté a esperar que se lo tomara. Sólo que estaba viendo televisión y ni un parpadeo me indicó que se daba cuenta de mi presencia. El té, poco a poco se fue enfriando y mi corazón también…
Un viernes se alborotaron los niños y me vinieron a decir que al día siguiente nos iríamos todos a la playa!... Me puse muy contenta, ¡Hacía tanto tiempo que no salía, y menos a la playa!
El sábado fui la primera en levantarme. Quise arreglar las cosas con calma, ah! los viejos nos tardamos mucho en hacer cualquier cosa, así que me tomé mi tiempo para no retrasarlos…
Al rato entraban y salían de la casa corriendo, y echaban los bolsos y los juguetes al carro. Yo ya estaba lista y, muy alegre de esperarlos en la puerta.
Cuando arrancaron y el auto desapareció envuelto en el bullicio, comprendí que yo no estaba invitada, tal vez porque no cabía en el auto o porque mis pasos tan lentos impedirían que todos los demás corretearan a gusto por la playa…
Sentí clarito, clarito, cómo mi corazón se encogió.
La barbilla me temblaba como cuando uno ya no aguanta las ganas de llorar.
Antes le daba besos a mis queridos nietos, era un gusto enorme el que me daba tenerlos en mis brazos como si fueran míos. Sentía su piel tiernita y su respiración dulzona muy cerca de mí. La vida nueva se me metía como un soplo y hasta me daba por cantar canciones de cuna que nunca creía recordar, Pero un día mi nieta, Laura, que acababa de tener a su bebé, dijo que no era bueno que los ancianos besaran a los niños, por cuestiones de salud…
Ya no me les acerqué más, no fuera ser que les pasara algo malo, a causa de mis imprudencias. ¡Tengo tanto miedo de contrariarlos!... Pero yo los bendigo a todos y los perdono, y los amo porque son mi familia, son mi sangre y, después de todo, que culpa pueden tener ellos de que yo me haya vuelto invisible…  Yo me volví invisible para ellos…

¿POR QUÉ GRITA LA GENTE?


¿Por qué grita la gente?


Un día UN Sabio Maestro preguntó a sus discípulos lo siguiente:
- ¿Por qué las personas se gritan cuando están enojadas?

Los hombres pensaron unos momentos:
- Porque perdemos la calma, dijo uno, por eso gritamos.

- Pero, ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado?, preguntó el Maestro.
¿No es posible hablarle en voz baja?
¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado?
Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas lo satisfizo.

Finalmente, él explicó:
- Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno al otro a través de esa gran distancia.

Luego el Maestro preguntó:
- ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran? Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente… ¿Por qué? Porque sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña.

Y continuó:
- Cuando se enamoran aún más, ¿qué sucede? No hablan, solo susurran y se acercan más en su amor. Finalmente, no necesitan siquiera susurrar. Solo se miran y eso es todo.
Así es, ¡¡¡cuán cerca están dos personas cuando se aman!!!

Por último dijo el Maestro:

- Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen…
- No digan palabras que los distancien más…

“Llegará un día en que la distancia sea tan grande
que no encontrarán más el camino de regreso”…